viernes, 3 de octubre de 2014

“We are building Detroit history, baby!”

Hace unas semanas tuve la oportunidad de volver a los Estados Unidos, esta vez para visitar por primera vez la ciudad de Detroit. Antes de ir, pregunté a los compañeros de Blog Pistons sobre recomendaciones en la zona y ahora al volver me han dado la oportunidad de compartir desde el blog mi impresiones del viaje, así que ¡aquí las tenéis! Ya os adelanto que la ciudad me ha encantado y ¡espero tener la oportunidad de volver pronto!.

Detroit ya sabéis que se encuentra en un momento muy complicado. La ciudad está en bancarrota, son muchos los barrios en los que se ha cortado el suministro eléctrico e incluso de agua después de que la población haya bajado en la ciudad por debajo de los 700.000 habitantes…un 20% aproximadamente en los últimos 10 años. La consecuencia de esto es el de sobra conocido alto índice de criminalidad. Pero esto no significa que haya que tener ningún miedo en Detroit, solamente hay que ser consciente de ello para moverse por zonas seguras, sin llamar demasiado la atención…y a poder ser, de día.

Para visitar el centro, bajé con mi coche sin ningún problema, lo aparqué muy rápido (y sin tener que pagar un duro) y me dispuse a bajar por Woodward Avenue para conocer el Downtown de Detroit. El primer edificio con los que me topé, ¡no podía ser más emblemático! Tenía delante de mí el Fox Theatre. Este teatro es realmente historia de Detroit, abrió sus puertas en los años 20 y desde entonces se puede jactar de lo que dice el luminoso en su entrada: Detroit’s finest entertainment! Quizas lo recordéis por el anuncio que Eminem grabó para la Super Bowl del 2011 con Chrysler, es justo donde aparcaba el coche al terminar. 

Detroit’s finest entertainment!
Justo enfrente tenemos el Comerica Park, hogar de los Detroit Tigers de la MLB. El estadio de beisbol es imponente con sus esculturas inmensas de tigres alrededor de todo él. Merece la pena darse una vuelta al estadio, es realmente bonito. Detrás está el Ford Field de los Lions (NFL).

El Comerica Park, hogar de los Detroit Tigers
La sensación caminando por Woodward Avenue (la avenida principal y más céntrica de la ciudad) es…¿dónde está la gente? No es que sientas inseguridad, pero quizás ves un par de personas en la otra acera, otro bastante adelante…y poco más. Muy poca gente por la calle para ser la avenida principal, una mañana entre semana. Hay tiendas abiertas, restaurantes, pero también puertas y ventanas tapiadas en más de un edificio.

Una vez pasado el parque del Monumento a los soldados y marineros, llegamos a la zona financiera, donde a lo lejos ya vemos el Reinassance Center de General Motors y a nuestro lado el Ford Building y sobre todo el mítico Penobscot Building de los años 20 que un día fue el tercer mayor rascacielos de USA y que todavía hoy llama muchísimo la atención en el perfil de la ciudad cuando te vas acercando a ella.

Spirit of Detroit 
Poco más adelante, tenemos un par de monumentos muy conocidos también el Spirit of Detroit y el monumento a Joe Louis, el imponente puño del “bombardero de Detroit” al que algunos consideran el mejor peso pesado de la historia.

El puño del “bombardero de Detroit”
Justo enfrente tenemos ya la Hart Plaza y el paseo del rio Detroit, desde el que podemos ver la ciudad canadiense de Windsor al otro lado, el Ambassador Bridge, el estadio de los Red Wings de la NHL…es un paseo bastante agradable y aunque hay bastantes sin techo durmiendo por allí, no supone ningún problema, además de que es una de las pocas zonas donde vi policía de forma frecuente pasando continuamente en bicicleta.

Hart Plaza
Por allí anduve callejeando varios días, la verdad es que en cuanto cruzas 3 o 4 calles vas viendo como la situación empeora, y ves otra cara totalmente distinta de Detroit. Las casas abandonadas empiezan a ser la tónica general y el ambiente que vas viendo es más complicado

Algo muy llamativo de la ciudad, es como la gente está volcada con los equipos deportivos. Ahí los grandes ganadores son claramente los Tigers que están presentes allí donde vayas, siempre habrá alguien con alguna camiseta, gorra, pegatinas en el coche…también ves mucha presencia de los Red Wings y Lions, pero me llamó mucho la atención ¡lo poco que ves de los Pistons! No sé si es por el momento deportivo de la franquicia, pero me llamó mucho la atención porque ni siquiera en las tiendas deportivas encuentras demasiadas camisetas ni gorras. Pasé por delante del Palace en Auburn Hills a diario, la ubicación es perfecta, se ve muy bonito desde la Interestatal 75, muy accesible..Espero que para la próxima vez me pille algún partido y pueda ver a los Pistons en acción de nuevo (tuve la oportunidad de verles en Brooklyn hace un par de temporadas).

No puedo saltarme el mencionar la presencia del automóvil en la ciudad, por algo es la Motor City. Si os gustan los coches esto es el paraíso. No dejarán de adelantaros por la carretera impresionantes Dodge, Ford de gama alta americana, Lincoln, Pontiac o Chevrolet americanos (el día que llegué aparqué entre dos Camaros impresionantes)…hay muchos museos o exhibiciones que podeis visitar, yo os recomiendo acercaros a la planta original de Ford donde se fabricaba el Ford T por lo histórica que es, la Piquette Plant. No vais a ver los coches más modernos, potentes, etc…pero veréis un pedazo de historia americana.

Ya para terminar, en cuanto a comida y vida nocturna, no vais a tener mucha variedad la mayoría de las veces…comida americana clásica. Muy contundente, pero muy bien hecha en la mayoría de los sitios. Mis recomendaciones en Detroit son el Hard Rock que siempre es un acierto o el Hockeytown justo antes de llegar al Fox, un restaurante lleno de camisetas, sticks, trofeos y mil cosas más de los Red Wings. Si os gusta la NHL no os lo podéis perder. Otro par de sitios muy recomendables son los perritos de los dos restaurantes de Coney Island en Woodward Ave antes de llegar al Spirit of Detroit, de hecho salieron en Crónicas carnívoras hace tiempo, llevan toda la vida y los hacen muy buenos.
Por la noche no salí por Detroit, pero en Auburn Hills había un sitio con mucho ambiente hasta tarde incluso entre semana, el Bar Louis en el centro comercial outlet Great Lakes Crossing (merece la pena ir a comprar también, es enorme y muy barato). La bebida en el bar no era muy barata, pero tenían buena música (rock actual sobre todo), buen ambiente, gente muy maja currando…te salva la noche si andas por la zona!

Y bueno, para terminar, la ciudad tiene mucho encanto sobre todo en el carácter abierto y positivo de su gente, que pese a convivir con una situación económica muy mala y un futuro incierto, están orgullosos de su ciudad y luchando por que pueda volver a resurgir para las generaciones que están creciendo hoy en ella. Como me dijo un obrero que curraba en la renovación de la carretera principal que atraviesa el centro: “We are building Detroit history, baby!”. A mí, Detroit me ha ganado.

Josh de @LosBrooklynNets

Desde el Blog queremos dar las gracias a Josh por dedicar parte de su tiempo a realizar el artículo y facilitar así a que todos los Bad Boys de España sepan sus impresiones tras pasar unos días en la ciudad.